Hace muy pocos años recién conocí el cine de Manoel de Oliveira, pero él ya ha vivido muchos años, un siglo de vida y esos años no han sido en vano, me rindo ante su cine, que me atrapa, me interpela, me conmueve, me impresiona más aun que los blockbusters, él está en las antípodas de "Terminator Salvation" de McG (o Joseph McGinty) "Angels and Demons" de Ron Howard, Oliveira se distancia del estruendo y de la ligereza, nos adentra en historias profundas de una puesta en escena austera y exigente. Un film de Oliveira es una experiencia distinta y es enfrentarse a un cine que no es al que se está habituado. Uno sabe por antecedentes quien es Manuel de Oliveira, pero en mi caso en particular es un personaje a continuar descubriendo, este año gracias al Centro Cultural de la PUCP que está celebrando el quinto año de la Filmoteca, ha tenido a bien programar una retrospectiva de este director portugués, que ya supera los 100 años y en los últimos años rueda con mayor continuidad que en sus años mozos; oportunidad también para repasar una vez más su imprescindible filmografía.En "Non, ou a vã glória de mandar” 1990, titulada en español “No o la vanagloria de mandar", uno puede llevarse un mal impacto al inicio, y puede pensar erróneamente que va pasar un rato excesivamente tedioso, pero poco a poco uno va involucrándose en la idea que el director pretende exponer, en sus primeras líneas del guión en donde hace hablar a estos militares que son parte de un convoy en medio de la selva africana, estos soldados que dialogan entre si, a modo de reflexión, y entro ellos está el alférez Cabrita que lo sabe todo, tiene siempre con precisión de los datos la históricos de la Portugal de la lusitania hasta la Portugal de la República, es conocedor de esa historia sangrienta con la forjó su patria, conversación en la que en un primer momento uno ingresa a este dialogo como espectador reflexivo, pasando a ser participante, porque el filme es dialogante (los personajes hablan a la cámara, se dirigen al público), talvez el espectador no puede responder directamente las interrogantes que estos militares puedan realizar, sino cuestionándose y en mi caso haciendo un paralelo con la propia historia de nuestra republica y la historia del mundo a su vez. Oliveira tiene un mensaje muy universal siempre, que más allá de los personajes que estén en esta película, trata temas muy particulares de si mismo, de la historia de Portugal, de la vida misma, de la muerte, del paso del tiempo de lo absurdo de la guerra, de la amenaza del ser humano contra el ser humano, de los que le preocupa.
El cine de Manoel de Oliveira es enciclopédico en el sentido de abarcar totalidades pero también es específico indagando en sucesos propios de la cultura portuguesa. Talvez una de los aspectos que más me sorprenden por ser de cierto modo del no todo eficientes, es el diseño de producción, bastante austero en sobremanera en la escenas de batallas, en la que se puede advertir un número insuficiente de extras que puede llevarnos a no tomar tan en serio la cinta, pero todo eso queda un plano ulterior con escenas como cuando de pronto irrumpe en medio de la ruma de cadáveres este caballero moribundo que no acepta la derrota ante los moros, con gran dramatismo y contundencia realiza un monologo sobre el “No, terrible palabra” para finalmente suicidarse con su propia espada."Non, ou a vã glória de mandar", es una experiencia muy distinta otras películas de la cartelera limeña, es un director que no tiene ningún reparo en hacer planos largos, como en la primera escena en la que enfoca un árbol y no lo pierde del encuadre, hasta que terminan los primeros créditos, luego hace planos cerrados de los rostros de estos militares, y uno los ve plano tras plano sus rostro conversando entre si, sin mayor artificio o espectacularidad; sin nada que sea grandilocuente, lo interesante es como se va desarrollando los diálogos intercalados con flashbacks que nos remontan visualmente a esa historia portuguesa que se expone oralmente (hay una escena sublime, que ese sueño de los exploradores, buscando nuevos horizontes arribando a esa paradisíaco territorio habitado de ninfas, angelitos, Tetis y Venus), lo interesante es también como paulatinamente uno se va introduciéndose en este espiral histórico de reflexión humana –que hasta los soldados contemporáneos se funden con los personajes históricos del pasado– , haciendo una totalidad in temporánea que es bastante valiosa; en un momento determinado una puede abstraerse de lo cinematográfico para ingresar en el ámbito de los ideológico, haciendo Oliveira un trabajo fantástico en ese sentido, y al salir de la sala uno sale bastante afectado y conmovido por lo que ha visto y ha escuchado en este filme, y la reflexión es post-película, Oliveira transciende la proyección.
En "Non, ou a vã glória de mandar", Manoel de Oliveira hace unos de los trabajos más personales, sin bien es cierto su filmografía se destaca por lo particular y lo reflexiva, en esta ocasión la reflexión es acerca de sus país natal Portugal, haciendo una revisión por el pasado histórico portugués, interpelando el presente, cuestionándose su identidad real como descendiente de los lusitanos, pero también está la preocupación por el futuro, ya a sus más de 100 años de vida mira hacia lo venidero pero sin dejar de tomar en cuenta la historia, que es “algo secreto y misterioso y trascendente”, frase que podría resumir el porque están fascinante esta película.
AUTOR: Emanuel Ramos

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