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jueves, 31 de diciembre de 2009

LAS TOP TEN DEL 2009 – LAS MEJORES DEL AÑO

Los 10 filmes más destacados de la cartelera en este año 2009 que nos deja
A pocas horas del fin de año, estas son las mejores películas que pude ver en el circuito comercial; las elegidas están en orden de preferencia y comentados brevemente. Sin más estas son las diez primeras:

1. CHANGELING EL SUSTITUTO de Clint Eastwood
Eastwood quien es considerado: el último cineasta clásico del cine estadounidense y en este tiempo tan prolífico, una vez más, nos trae una obra con ribetes de majestuosidad. De gran diseño producción y sobresaliente dirección de arte, una recreación fantástica de Los Angeles de los 20s. Eastwood nos narra con perfección y rigor una historia tensa basada en hechos reales, donde Christine Collins (una Angelina Jolie convincente) es una madre cuyo hijo ha desaparecido, es convencida por la policía local a recibir un niño que no es suyo. Una película llena de emociones, giros sorprendentes y sombríos, donde está la denuncia hurgando en el pasado.

2. INGLOURIOUS BASTERDS BASTARDOS SIN GLORIA de Quentin Tarantino
La mirada de Tarantino sobre la 2GM, colmada de venganza burlesca y visualmente fascinante. Vemos a un director en estado de gracia, con autoindulgencias y excesos, pero que escribe y dirige con libertad y decisión, regalándonos una inquietante escena inicial entre un campesino francés que oculta judíos y el Coronel Nazi Hans Landa (Christoph Waltz brillantemente), un villano de lo más fascinante. Brad Pitt está impensadamente divertido como el teniente Aldo Raine que lidera una arriesgada misión: derrotar a los líderes del Tercer Reich; Mélanie Laurent, “Shosanna” encanta y evoca a la novia de Kill Bill. Con diálogos extensos, precisos y divertidos.

3. LE SILENCE DE LORNA EL MATRIMONIO DE LORNA de Jean-Pierre & Luc Dardenne
Los Hnos. Dardenne se internan con una mirada oblicua pero siempre sensible, a ese espacio sombrío que deja el desarrollo acelerado de las grandes economías europeas, esa supervivencia al margen de la modernidad. De temática exigente y de narración acertada, siempre enfocando a temas comunes en su filmografía, una historia casi sin altibajos, fluye en intensidad y ritmo, en atención y emoción. Arta Dobroshi ─una revelación─ encarna a Lorna y realiza un tour de force, sosteniendo con su interpretación este drama nada sentimental. La cámara de Alain Marcoen parece no poder detenerse, siempre muy cercana, nos introduce a esta fábula de redención.

4. GRAN TORINO de Clint Eastwood
Es el legado más personal de Clint Eastwood, que es un clásico, como un Gran Torino, es Walt Kowalski, de esos que se extinguen pero que dan lucha. Disfrutamos de su actuación como ese viejo renegón que gruñe, ese tipo duro, racista que nos divierte intercambiando insultos con su peluquero en una vieja barbería. Este veterano de la Guerra de Corea, que se ve rodeado de un mundo que ya no es el suyo, inmigrantes Hmong y pandillas de latinos y afroamericanos. Economía de recursos para rodar con fluidez sin fuegos artificiales, con buena onda y sobre todo un gran talento: la sencillez del maestro. De desenlace tan inesperado como poético.

5. PUBLIC ENEMIES ENEMIGOS PÚBLICOS de Michael Mann
John Dillinger ha vuelto, el más afamado criminal es el “enemigo público número uno” de América en 1933. Este carismático roba bancos que aún hoy en día despierta pasiones, es caracterizado por Johnny Depp, completan el casting, Christian Bale, como el agente del FBI Purvis que asedia a Dillinger y Marion Cotillard, como la mujer que le robó el corazón. Michael Mann revive el género de las películas de gángster, con esta su mejor película hasta hoy; asombrosa, emocionante, plagada de suspenso; deslumbrante sucesión de imágenes de acción en formato digital en alta definición que le dan sensación realista. Deslumbrante propuesta estética que se impone.

6. HAPPY-GO-LUCKY LA FELICIDAD TRAE SUERTE de Mike Leigh
Una de las mejores comedias de los últimos tiempos, realmente divertida, fresca e inteligente. Mike Leigh crea un cuento que prodiga felicidad y nos regala uno de los personajes más entrañables y divertidos del año. Poppy (Sally Hawkins de generosa y remarcable actuación), nos divierte con su inocencia, vitalidad y su visión positiva de ver la vida, toma un tiempo agarrarle la onda al personaje, pero luego, no divertimos como en esa secuencia en la escuela de danza flamenca o en plena clase de manejo, desesperando a su amargado instructor. Es una película que desborda en optimismo, pero hábilmente compensada por la correcta dirección de Leigh.

7. DOUBT LA DUDA de John Patrick Shanley
Adaptación de su propia obra de teatro ganadora del premio Pulizter, Shanley dirige la sorpresa más grata del año, fortificada por un reparto de primera, Meryl Streep, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams y Viola Davis, todos con performances excepcionales. “Doubt” tiene la cualidad de ser un filme dialogante, cuestionador sobre la naturaleza humana, textos escritos escrupulosamente para crear tensión latente y ahondar más esos espacios grises, ambiguos. Donde las certezas absolutas se debilitan; y todo esto sucede en una parroquia del Bronx de los 60s, donde el ambiente denso de la incertidumbre se siente en cada espacio de esta meca del dogma.

8. AVATAR de James Cameron
La experiencia más intensa nunca antes vista en formato 3D, James Cameron nos embarca en una travesía dual, nos sentimos en Pandora a través del avatar de Jake Sully, en esa selva hostil o no tan hostil, es ese medio ambiente salvaje ya poco conocido por nosotros y que casi nos rozamos con los Na’vi, volvemos a conectarnos con nuestra propia naturaleza ya tan distante de nuestra ensimismada cotidianidad postmoderna. “Avatar” es una película del genero de aventura, pero cargada de un mensaje de consciencia social y ecológica. Es también la perfecta utilización de las nuevas tecnologías para entregarnos un filme fantástico, emocionante e inolvidable.

9. UP UP: UNA AVENTURA DE ALTURA de Pete Docter y Bob Peterson
Ya no es una sorpresa que una película de animación se una expresión sublime de la cinefilia, Pixar ya nos había deleitado con WALL-E y Ratatouille, ahora con “Up”3D vuelve ha emocionarnos con la historia de este viejo renegón, Carl Fredricksen que emprenderá una aventura junto a un inesperado compañero, que es su contraparte en esta fabula inspiradora. En su aventura se encontrarán con personajes increíbles y entretenidos que divertirán a grandes y chicos. Un desborde de imaginación, el cine en su estado puro, los guiños al cine americano clásico o al de genero: westerns, catástrofes, aventuras a lo Verne, entrañable, nostálgica y divertida.

10. FUNNY GAMES U.S. JUEGOS MACABROS de Michael Haneke
Es el propio remake de Haneke de su “Funny Games” de 1997. Una rigurosa puesta en escena, exigente y desgastante, cargada de una violencia altamente perturbante que desconcierta. Dos jóvenes psicópatas que trastornarán a una familia con sus jueguitos de los más sádicos, haciendo gala de una ironía e insensibilidad que turbará hasta el más indiferente. No es sólo thriller, sino es la exposición de nuestros temores sociales, reflejados en estos dos jovencitos de apariencia confiable. Es una película que no da concesiones y cuando parece darlas es arbitraria e ilógica, te sorprende de golpe, es entretenida, educadamente autoritaria y despiadada.

Las que no entraron en la selección principal:
11. REVOLUTIONARY ROAD SÓLO UN SUEÑO de Sam Mendes
12. THE INTERNATIONAL AGENTE INTERNACIONAL de Tom Tykwer
13. STATE OF PLAY LOS SECRETOS DEL PODER de Kevin Macdonald
14. THE VISITOR VISITA INESPERADA de Tom McCarthy
15. SAKEBI LOS FANTASMAS NUNCA OLVIDAN de Kiyoshi Kurosawa
16. DEATH PROOF A PRUEBA DE MUERTE Quentin Tarantino
17. GRACE IS GONE ELLA SE FUE de James C. Strouse
18. THIS IS IT MICHAEL JACKSON’S THIS IS IT de Kenny Ortega
19. THE WRESTLER EL LUCHADOR de Darren Aronofsky
20. THE READER UNA PASIÓN SECRETA de Stephen Daldry

domingo, 9 de agosto de 2009

Festival de Lima 2009

ISABELLE HUPPERT, PERTUBADORA EMOCIÓN EN LIMA
“En cualquier cosa práctica puede haber emoción”

Cerca del mediodía la actriz parisina Isabelle Huppert, hizo su aparición en la Sala Roja del Centro Cultural de la PUCP, una de las figuras más destacadas del cine europeo, directores como Michael Haneke, Claude Chabrol, Benoît Jacquot, entre otros se rindieron ante su talento, personalidad y fuerza. Personalmente Huppert es una actriz de temperamento, de performances y sensaciones extremas; poder tener tan cerca a esta dama distante y enigmática fue toda una experiencia, y el momento más intenso de este 13 Festival de Lima, que recién se inicia, que será difícil de ser superado.

En la última edición del Festival de Cannes, Huppert presidió el jurado oficial del festival cannense; conocidos los ganadores, algún sector de la prensa especuló sobre el triunfo de “Das Weiße band” del director bavaro, Haneke, aduciendo que la cercanía Huppert-Haneke pudiera haber sido clave en la decisión final del jurado. Recordando este momento no muy feliz, (muy inoportuno, ya que se le está homenajeando) le consulte cual era su posición ante comentarios de esta índole que ponían de cierta forma en duda su honestidad e imparcialidad, a lo cual con contesto con precisión y sobriedad, que los consideraba ingenuas y no les dio importancia, siendo indiferentes a esos comentarios.

Resalto que el cine está lleno de matices, y que a pesar de la fuerte influencia hollywoodense, hay espació para todo. Cuando se le consultó a cerca de posición ante la piratería, la comparó con es como Robin Hood, que roba para los pobres, y comentó que China sucede lo mismo, como en el caso de “La pianiste” que pudo ser vista en estás copias de DVD y no en salas de cine.

Como actriz cree que no existe ningún método en su oficio para emocionar al espectador, que lo que existe es el deseo y las ganas, y que lo importante es el encuentro con el director, finalmente Huppert dijo que el actuar es siempre una aventura emocional muy fuerte y que en cualquier cosa práctica puede haber emoción. El próximo sábado 15 los organizadores del festival le harán un homenaje está en la que el público en general está invitado, ya que la entrada es libre. De esta edición del Festival de Lima 2009, la presencia de Isabelle Huppert ha sido el mayor acierto.

Por Emanuel Ramos

martes, 9 de junio de 2009

Funny Games U.S.

EL PERTUBADOR JUEGO DEL MAL DE MICHAEL HANEKE

Michael Haneke, director nacido en Munich, nacionalizado austriaco y flamante ganador de la Palma de Oro en Cannes, con su último largometraje “Das weiße Band” (“La cinta blanca” en español), donde da luces del origen de mal, tema tan recurrente en la filmografía, la agresión constante y la impunidad desoladora. Haneke en esta idea nos ha entregado filmes perturbadores como “Benny's Video” o “Caché” (“Escondido”, titulo en Perú).

“Juegos Macabros” titulo dado en español por los distribuidores a “Funny Games U.S., que es el remake de la austriaca “Funny Games” de 1997, caso singular en el cine en donde Haneke diez años después realiza la misma película sin cambiar nada, los planos se repiten tal cual; pero la diferencia en esta versión “estadounidense” del 2007, es el reparto, donde destaca Michael Pitt, como uno de los psicópatas y cuenta también con las figuras: Naomi Watts y Tim Roth, que le dan atractivo, siendo un gancho para el público masivo.

Esto de “Juegos Macabros”, también le da la impresión al público mayoritario, que va a espectar un filme de terror, al estilo “Saw” o “Viernes 13” y todas sus secuelas. Pero ya en sala descubre que se trata de otra cosa, menos espectacular, nada enfático, sin música incidental, alejado de estridencias; es decir un filme al estilo Haneke, es decir una rigurosa puesta en escena, exigente que puede llegar a ser desgastante, cargada de una violencia altamente perturbante que te produce una incertidumbre a medida transcurren los sucesos y te involucran en esta juego que se va convirtiendo en pesadilla que ejerce una fuerza hipnótica que atrapa.

Todo comienza con unas vacaciones de ensueño en la casa del lago, de una familia conformada por papá Georg (Roth), mamá Anna (Watts) y su pequeño hijo Georgie, todo transcurre aparentemente normal, este idílico viaje en la camioneta de familia con bote remolque en plano cenital, jugando a adivinar los autores y interpretes de piezas de música clásica como “Tu qui santuzza” de Mascagni y “Care selve, ombre beate” de Händel, que se ven interrumpidas por el estruendo de “Bonehead” de Naked City música esquizofrénica y ultraviolenta que son un presagio de lo venidero, pero la anomalía, se percibe ya, cuando ven a sus vecinos Fred y Eva actuar extrañamente, y que además están acompañados de dos jóvenes extraños.

Cuando todo aparenta una apacible calma de vacaciones de verano, todo se rompe, con la visita inesperada de uno de estos dos jovencitos, Peter (Brady Corbet) quien va pedir unos huevos de parte de Eva, Anna se siente desconfiada por la presencia de este joven de muy buenos modales, al que se le unirá Paul (Pitt), luego de una serie de sucesos nada casuales y aparentemente inocentes, conllevarán que está familia sea presa de los juegos perversos de estos psicópatas juveniles.

Ya con el control de la situación estos juguetones monstruos, realizarán con gran sofisticación y cierta cortesía, participar a la familia en sus sádicos juegos; aquí es donde la performance de Michael Pitt destaca, interpreta la personificación de la crueldad extrema con rostro de inocente “niño bien”, a medida crece la crueldad de estos jueguitos de los cuales sus victimas sólo pueden elegir quien o como va morir, también crece el placer de quienes los inflingen, Paul hace gala de un ironía e insensibilidad que perturba hasta el más indiferente. Haneke no utiliza la violencia explicita como un recurso para enfatizar, ni de la banda sonora para fortalecer la acción dramática, es una violencia fuera de encuadre, la imaginamos, la escuchamos, no tenemos certidumbre de los hechos, los tiempos muertos se dilatan, desesperan, observamos con tensión, como en tiempo real los sucesos y esperamos lo peor, Haneke no da concesiones y cuando parece darlas es arbitrario e ilógico, te sorprende de golpe, es entretenido, educadamente autoritario.

Ya en “Benny's Video” el desamor y la indiferencia en la sociedad actual son feroces, en “Caché” el pasado y saber que uno es vigilado es perturbante, en “La pianiste” las pasiones retorcidas llevadas a situaciones más extremas y escabrosas. Sin bien “Funny Games U.S.” es un thriller, no es sólo eso, es la exposición nuestros temores sociales que se ven reflejados, en estos dos jovencitos que apariencia confiable, es decir no podemos confiar en nadie, que la más aparente la tranquilidad puede ser violentada en cualquier instante.

Ya dijimos anteriormente que la maldad, además de la violencia son temas recurrente en Haneke, pero en “Funny Games U.S.” la mirada distanciada del realizador, tiene un tono más ligero, más cínico, Paul ensaya algunas respuestas porque son tan violentamente malévolos, todas pueden ser posibles o ninguna de ellas, depende la versión que queramos escuchar. Paul nos mira y nos pregunta, ante una apuesta mortal ¿de qué lado estamos? de la víctima o mejor de los victimarios; es finalmente la representación de la violencia en los medios de comunicación.

AUTOR: Emanuel Ramos

domingo, 31 de mayo de 2009

Festival de Cannes 2009

HANEKE EXPERTO EN EL HORROR, MUESTRA DONDE VIVE EL MAL
El mal tiene lugar en Cannes después de “AntiChrist” de Lars von Trier, hay ahora dos puntos resaltantes en la Competencia: "Das weiße Band" de Michael Haneke y la excelente "À l'origine" de Xavier Giannoli. Y el director Haneke ("Funny Games") por primera vez ventila su secreto del origen de la violencia.

La gran discusión en Cannes alrededor de la pregunta, si tiene que estar una película alemana en la competencia o no, puede ser finalmente contemplado, aún cuando el director Michael Haneke es austriaco y la mitad del financiamiento proviene de Austria, Francia e Italia, Una película alemana como "Das weiße Band" será difícil de dejarse encontrar.

Esto no yace puramente sobre que él ha filmado en Alemania con actores alemanes. Esto es, exceptuando la versión cinematográfica “Das Schloß” de Kafka (“El Castillo”, 1997), la única película de Haneke, la cual no transcurre en la actualidad, sino en 1913-14, en los últimos meses de paz antes de la Primera Guerra Mundial.

Este gran exterminio de población no podría distanciarse tanto a la vida pacifica de un pueblo en el norte alemán de la profunda llanura. La cámara muestra en uno el contraste penetrante del blanco y negro en toda la tranquilidad de los campos ondulantes sobre un horizonte sin fin, en el pequeño pueblo, donde no hay ni un centímetro de asfalto, y la bicicleta es el más moderno medio de locomoción, es todo como siempre fue y aparentemente continuará así los próximos 100 años.

Haneke no sería Haneke, sino incluyera lo maligno en este idilio fracturado. El doctor del pueblo sufre una importante herida al caerse de un caballo, causado por un alambre tirante sujeto entre los árboles, haciendo que el caballo cayera. No es el único acontecimiento misterioso, una obrera muere al trabajar con una sierra, una cosecha es destruida, un joven con discapacidad mental es cruelmente torturado.

El mal tiene lugar en Cannes. En “AntiChrist” de Lars von Trier (tres días y seis películas de la competición después, aún es el tema de todas las discusiones) posee una dimensión psicoanalítica e histórica, en la película sobre Ivan El Terrible: “Tsar” de Pavel Lungin va en aumento a partir de la fe supersticiosa, en “Kinatay” de Brillante Mendoza se entreteje del hastío moralista de la mega-ciudad y en "Drag me to Hell" de Sam Raimi existe, porque esto lo pintan en la pantalla simplemente cool, abriendo la garganta del infierno.

"Das weiße Band" es el otro caso, la repentina intrusión del mal estaba -desde “Benny’s Video” hasta “Caché”- siempre una constante en la obra de Haneke. El austriaco siempre ha evitado dar explicaciones, Las explicaciones que han tratado de dar esos dos comedidos monstruos en “Funny Games” han sido divertidas.

Haneke evita también finales con un significado. Aún hoy cuatro años después que los debates en Cannes empezaron, se escuchó diferentes teorías al respecto, de quién vienen los videos amenazadores en “Caché”. E igualmente al inicio de "Das weiße Band", el narrador dice - el profesor del pueblo - como los misteriosos sucesos de aquel entonces, incluso en retrospectiva aún comparecen.

Por el contrario Haneke sugiere a los espectadores una solución probable. Él está vez también brinda una explicación plausible para el origen a la violencia, Se declara en la obra desde la primera hasta la última escena vista en la pantalla.

En este pueblo podemos encontrar la no santa coexistencia del idilio pastoral y las estructuras represivas. El amable doctor (Rainer Bock) que salva de la muerte por enfriamiento a unos pequeños niños, pero trata a su ama de llaves en una forma despreciable.

El respetado hacendado (Ulrich Tukur), que celebra la fiesta de la cosecha sin escatimar en gastos y se beneficia de su posición desconsideradamente. El devoto pastor (Burghart Klaußner) que se preocupa por sus ovejitas, y también propina castigos sin medida a su joven hijo, en las noches ata las manos al costado de la cama, la hija debe llevar una cinta blanca en el cabello, como recordatorio de la virtud, lo blanco, senda de la cual se desviaron.

Ahora es el pensamiento sumiso a la autoridad como una explicación para la Primera (y Segunda) Guerra Mundial muy lejos de ser novedoso, desde el “tema” hasta “en el occidente no hay nada nuevo"; no obstante difícilmente nunca lo hemos visto así analizadas en las más pequeñas unidades del pueblo y de la familia-comunidad. La película está ausente sin embargo de la fuerza hipnótica del mejor Haneke, sin embargo, el estilo del filme por limitado en su conjunto, parece mejor funcionar mejor como un gran tableaux.

Leer crítica en su versión original

AUTOR: Hanns-Georg Rodek
FUENTE: Die Welt
FOTO: Les Films du Losange
TRADUCCIÓN: Ruth Patricia Ramos
EDICIÓN: Emanuel Ramos

lunes, 25 de mayo de 2009

Festival de Cannes 2009

CRÓNICA FINAL DE ESTE FESTIVAL CANNOIS DEL ESPAÑOL CARLOS BOYERO
Palma de Oro a la lucidez de Haneke

La presidenta del jurado de la sección oficial era Isabelle Huppert, esa enorme e inquietante actriz especializada en personajes turbios. El director Michael Haneke le ofreció en La pianista uno de los más memorables de su brillante carrera y ella correspondió al regalo bordando a aquella atormentada masoquista. La química era torrencial entre los torturados universos del creador y su actriz. Consecuentemente, lo más lógico es que la Huppert se sintiera predispuesta y fascinada por la película de Haneke Das weisse Band y que tratara de influir para que ésta se llevara la codiciada Palma de Oro. En cualquier caso, la mayoría de los espectadores que hemos asistido a esta nada exuberante edición de Cannes teníamos bastante claro que Das weisse Band era lo más perturbador, profundo y magnético que habíamos presenciado aquí.

Haneke disecciona los orígenes del nazismo haciendo el retrato de las tensiones, la violencia subterránea, las disimuladas taras, la podredumbre moral que habita en un pueblo de la Alemania del norte en los años anteriores a la primera guerra mundial. Se centra obsesivamente en el mundo de los niños, educados en el autoritarismo, la hipocresía de las normas de conducta, el castigo implacable y el miedo. Muestra con la acerada frialdad que caracteriza su cine las relaciones de poder que establecen los adultos, regidas por la corrupción, y la ocultación de las miserias y su influencia en los críos, que utilizan como espejo ese modelo para juegos perversos en los que está abierta la veda para machacar a los débiles, en los que la fuerza justifica todo tipo de ignominias. Haneke construye con densidad emocional y una atmósfera desasosegante un microcosmos del horror, cuyas consecuencias se dan pavorosamente evidentes cuando esos niños se hagan mayores y encuentren el refugio de una ideología en la que volcar sus frustraciones, su ira y sus viejos fantasmas. Lo que observamos, escuchamos e intuimos en Das wisse Band te impresiona, te revuelve y se agiganta al recordarla.

El gran premio del jurado a la película de Jacques Audiard Un profeta supone el reconocimiento al cine narrativo y de suspense, al que te mantiene en vilo en el espacio claustrofóbico y asfixiante de una cárcel, regida por los mismos mecanismos del mundo exterior, o sea, por la eterna lucha de clases. Audiard dispone de un guión complejo al que dota de imágenes con fuerza. Está muy lograda la descripción del aprendizaje para sobrevivir en esa jungla humana de un chaval árabe, analfabeto y vulnerable, que se pone al servicio de la mafia corsa, el tributo de humillación y de degradación que tendrá que pagar, la dolorosa recuperación de sus señas de identidad.

Se supone que la película de Tarantino Malditos bastardos la protagoniza Brad Pitt, pero cuando ésta alcanza auténtico atractivo y gracia es cada vez que aparece un sibilino coronel de la SS con la misión de cazar judíos. Ese inolvidable villano está maravillosamente interpretado por Cirstoph Waltz. Es muy positivo que hayan concedido el galardón a un actor que aparentemente ejerce de secundario, que roba el plano a la estrella y al que estás deseando ver y oír. Charlotte Gainsbourg se mete en la piel y en el desquiciado cerebro de una mujer poseída por el diablo en la ridícula provocación y el exceso gratuito que pretende el genialoide Lars von Trier en Anticristo. Es el tipo de papel histriónico que siempre entra en la quiniela de los premios. Y ella se presta encantada a hacer todas las barbaridades que le exige el demente director. Su recital de griterío, gestos enloquecidos, sadismo y automutilación, más el meritorio esfuerzo de andar desnuda por un bosque, se ha visto recompensado por el jurado. Que le aproveche.

En el terreno de los disparates está el premio al mejor director al filipino Brillante Mendoza, cuya mayor audacia consiste en oscurecer la pantalla hasta el extremo de que los espectadores sólo podemos intuir lo que está ocurriendo. Kinatay dedica dos horas interminables al rapto, tortura y despedazamiento de una puta que llevan a cabo los chulos, a los que acompaña un estupefacto y aterrado aspirante a policía. Poseer certificado de rarito y de exótico, utilizar un lenguaje experimental para contar algo de forma ininteligible, ayuda mucho en el palmarés de los festivales.

Tampoco entiendo los criterios de calidad en los que se basa el premio al mejor guión a la china Spring fever, retrato caótico de la pasión erótica entre un señor casado y un chico muy moderno de Nankin. Tal vez lo hayan hecho para reconocer la valentía del director Lou Ye por algo tan transgresor en el cine chino como mostrar a dos hombres haciendo todo el rato malabarismos sexuales, pero de ahí a pensar que es un relato bien urdido supone un injustificable anacronismo. Igualmente sigo sin pillarle el punto artístico al cura coreano que se transforma en vampiro en Thirst, dirigida por Park Chan-Wook, alguien tan imaginativo en los planteamientos como tosco en los desarrollos. Mi incomunicación con el cine oriental, con algunas gloriosas excepciones, es tan ancestral como lamentable. Nunca acabo de comprender lo que pretenden contarme. La culpa es de mi embrutecida sensibilidad occidental.

Ha sido un certamen grisáceo y decepcionante, aunque abundaran los directores con pedigrí. Algo preocupante ya que Cannes puede elegir lo más exquisito del mercado. No han aparecido esas películas que dejan con la boca abierta al personal, algo que hace casi siempre memorable al rey de los festivales. Si esto es lo mejor que puede exhibir el cine actual, habrá que pensar que ha pillado la gripe. Ojalá que se recupere pronto.

AUTOR: Carlos Boyero
FUENTE: El País
FOTO: Reuters

Festival de Cannes 2009

El CRÍTICO DE CINE ARGENTINO DIEGO BATTLE, DESDE LA CROISETTE HACE UN RECUENTO FINAL DE LO QUE FUE CANNES 2009
Los apuntes personales a modo de balance y el top 30 del festival

The White Ribbon, regreso al cine alemán de Michael Haneke, con el retrato de una comunidad protestante poco antes del inicio de la Primera Guerra Mundial, se quedó con la Palma de Oro de la 62ª edición del principal festival del mundo. Aquí van 20 impresiones personales que dejó la cobertura y las 30 películas que valieron la pena en estos 12 días de buen cine, negocios, glamour y reencuentro con amigos de todo el mundo.
20 apuntes para un balance

1. Con 43 películas vistas sobre un total de 80 entre las secciones oficiales y la Quincena de Realizadores (no cuento la Semana de la Critica, cuya influencia suele ser poca) el balance, además de obviamente subjetivo, es muy parcial. Vi las 20 de competencia, 5 de las funciones especiales fuera de concurso, 9 de las 20 de Un Certain Régard y sólo 9 de las 24 de la Quincena de Realizadores.
2. Hecha la aclaración, considero que el nivel artístico general de este año fue entre bueno y muy bueno (siguiendo con las calificaciones que tanto incomodan o enojan a varios lectores, le pondría un puntaje promedio general de 7,5).
3. Sin entrar en contradicción con el punto anterior, creo que hubo pocas sorpresas. Me perdí varias de la Quincena (incluída la que para muchos fue la “sensación” de este año J’ai tué ma mère, del canadiense Xavier Dolan), pero hubo pocas de esas películas de directores desconocidos que todos recomiendan con entusiasmo en los pasillos, filas y cafés.
4. En cambio, muchos directores que ya habían pasado por Cannes ratificaron por qué están entre la élite de la cinefilia internacional.
5. Me sorprendió una vez más (ya van tres o cuatro años seguidos) el gran nivel de Un Certain Régard: ninguna de las 9 películas que vi me disgustó y las dos mejores (Porumboiu y Raya Martin) se vieron allí.
6. La Quincena apostó –y no le fue mal- por cuatro grandes ejes: la nouvelle vague de Québec (tres películas), las comedias indies norteamericanas (tres títulos), los consagrados (Hong Sang-soo, Pedro Costa, Luc Moullet) y, claro, el habitual mix entre novatos y veteranos franceses.
7. La selección oficial se jugó mucho por los géneros (terror, comedias, acción, thrillers) y, en ese sentido, se pudieron ver buenos films de Jacques Audiard, Quentin Tarantino, Sam Raimi, Park Chan-wook, Brillante Mendoza, etc.
8. La competencia principal tuvo tres elecciones vergonzosas (Gaspar Noé, Lars Von Trier e Isabel Coixet) y al menos otros films menores (Lu Ye, Ang Lee y Ken Loach). De todas maneras, el saldo no es malo, aunque faltó un poco más de riesgo.
9. El cine rumano, a pesar de haber sido relegado a Un Certain Régard, volvió a lucirse con Porumboiu y con el film colectivo liderado por Mungiu.
10. Muchos hablaron de una mala performance del cine coreano, pero a mí las películas de Park Chan-wook, Hong Sang-soo y Bong Joon-ho, sin ser las mejores de sus respectivas carreras, me gustaron mucho.
11. Si Rumania, Filipinas o Corea ratificaron su estatus de cinematografías de moda, la Argentina -que había sido una vedette en 2008- retrocedió este año por lo menos un par de casilleros. Preocupante y, esperemos, transitorio.
12. Si bien Colombia, Uruguay, Chile, Brasil y México sí tuvieron largometrajes en varias secciones, no fue un buen año para el cine latinoamericano. Más allá de algunas buenas críticas, no hubo “ruido” ni premios para las representantes de la región.
13. Aunque no es de lo mejor de Pixar, la apertura con Up en digital 3D me pareció un hallazgo (no se olviden que aquí inauguraron engendros como El Código Da Vinci, Fanfan La Tulipe o Ceguera). Además, los productores nos invitaron a la fiesta de apertura (lo que no suele ocurrir con periodistas tercermundistas).
14. Tokio es una hermosa y “cinematográfica” ciudad, pero Coixet y Noé se encargaron de “afearla” hasta casi ridiculizarla. Algo similar ocurrió con la Buenos Aires de Tetro.
15. Llamó la atención la creciente globalización de la industria francesa. Algunos ejemplos: produjo a Johnnie To y a Tsai Ming-liang con protagonistas franceses, pero también Raya Martin y las comedias indies estadounidenses que programó la Quincena tuvieron financiación mayoritaria por parte de los franceses. De todas formas, los directores estrictamente franceses también regalaron en general muy buenas películas.
16. La Quincena tuvo a Francis Ford Coppola y a Jim Carrey en su sótano. Un par de gustos que se dio Olivier Père en su despedida como programador de la sección.
17. Hubo bastante menos gente en el festival y en especial en el mercado (las distintas fuentes hablan de entre un 4 y un 15 por ciento menos, yo adscribo más a la segunda). Hubo menos profesionales de Estados Unidos y Asia, los negocios decayeron, pero la ciudad estuvo mucho más “vivible”. Había lugar en todas las funciones (salvo en las de Tarantino), en todos los bares, restaurantes y hasta en algunos hoteles.
18. Me pareció bastante pobre la cobertura que este año hizo el diario Le Monde, que en general le dedicó apenas dos páginas al festival, mientras que Libération se consolidó como “el” diario de referencia. A pesar de la profunda crisis financiera que atraviesa el matutino de izquierda, le dedicó un promedio de 7 páginas sobre las escasas 40 de que dispone cada día (más que a las secciones de política nacional e internacional).
19. Mis felicitaciones a Roger Alan Koza (alias “el hombre que nunca duerme”) por la cobertura en su blog "Con los ojos abiertos" y a Diego Lerer (se lo extrañó) por su titánico seguimiento de los puntajes que le enviamos varios colegas en "Micropsia".
20. Un agradecimiento final al festival por invitarme a un hotel tan hermoso y bien ubicado como el Cavendish, fue una gran comodidad y, lo sé, también un enorme privilegio.

El top 30 pesonal del festival
1- INTERMEDIAR POLICE, ADJECTIVE (Rumania), de Corneliu Porumboiu (Un Certain Régard)
2- INDEPENDENCIA (Filipinas), de Raya Martin (Un Certain Régard)
3- UN PROPHÈTE (Francia), de Jacques Audiard (Competencia oficial)
4- YUKI & NINA (Francia-Japón), de Nobuhiro Suwa e Hippolyte Girardot (Quincena de Realizadores)
5- JAL ALJIDO MOTHAMYEONSEO LIKE YOU KNOW IT ALL (República de Corea), de Hong Sang-Soo (Quincena de Realizadores)
6- NE CHANGE RIEN (Francia-Portugal), de Pedro Costa (Quincena de Realizadores)
7- DAS WEIßE BAND THE WHITE RIBBON (Alemania-Austria), de Michael Haneke (Competencia oficial)
8- UP (Estados Unidos), de Pete Docter (Funciones especiales)
9- LA PIVELLINA (Italia), de Tizza Covi & Rainer Frimmel (Quincena de Realizadores)
10- GO GET SOME ROSEMARY (Estados Unidos-Francia), de Josh y Benny Safdie (Quincena de Realizadores)
11- VENGEANCE (Hong Kong-Francia), de Johnnie To (Competencia oficial)
12- MOTHER (Corea), de Bong Joon-Ho (Un Certain Régard)
13- VINCERE (Italia), de Marco Bellocchio (Competencia oficial)
14- NANG MAI NYMPH (Tailandia), de Pen-Ek Ratanaruang (Un Certain Régard)
15- LA TERRE DE LA FOLIE (Francia), de Luc Moullet (Quincena de Realizadores)
16- TALES FROM THE GOLDEN AGE (Rumania), de Cristian Mungiu, Hanno Höfer, Razvan Marculescu, Constantin Popescu e Ioana Uricaru (Un Certain Régard)
17- BAK-JWI THIRST (República de Corea), de Park Chan-Wook (Competencia oficial)
18- INGLOURIOUS BASTERDS (Estados Unidos), de Quentin Tarantino (Competencia oficial)
19- DRAG ME TO HELL (Estados Unidos), de Sam Raimi (Funciones especiales)
20- LES HERBES FOLLES (Francia), de Alain Resnais (Competencia oficial)
21- LE PÈRE DE MES ENFANTS (Francia), de Mia Hansen-Love (Un Certain Régard)
22- I LOVE YOU PHILLIP MORRIS (Estados Unidos-Francia), de Glenn Ficarra & John Requa (Quincena de Realizadores)
23- LOS ABRAZOS ROTOS (España), de Pedro Almodóvar (Competencia oficial)
24- A L’ORIGINE (Francia), de Xavier Giannoli (Competencia oficial)
25- VISAGE (Francia-Taiwan), de Tsai Ming-Liang (Competencia oficial)
26- KÛKI NINGYÔ AIR DOLL (Japón), de Kore-eda Hirokazu (Un Certain Régard)
27- IRÈNE (Francia), de Alain Cavalier (Un Certain Régard)
28- FISH TANK (Gran Bretaña), de Andrea Arnold (Competencia oficial)
29- KINATAY (Filipinas), de Brillante Mendoza (Competencia oficial)
30- THE TIME THAT REMAINS (Palestina-Israel), de Elia Suleiman (Competencia oficial)

Festival de Cannes 2009

“DAS WEIßE BAND”: VIOLENCIA Y BUCLES RUBIOS EN LA ALEMANIA PURITANA
Es en un blanco y negro espléndido que se desarrolla esta película impresionante e implacable

Un pueblo de Alemania del Norte protestante, a víspera de la Primera Guerra Mundial. Ahí se sobrevendrán extraños acontecimientos, a propósito de los cuales “muchas cuestiones se quedan sin respuesta”, nos dice el narrador, un ex maestro de escuela que se ha vuelto viejo. No es necesario contar con el cineasta (y autor de la guión original) para disipar estos enigmas. Los epílogos en descifrado pedagógico a la Hercule Poirot no tienen derecho de ciudadanía en las películas de Michael Haneke, que lo conduce hacia que el espectador haga su propia lectura, sin que ninguna interpretación se le dicte.

El médico del pueblo en un bonito día es víctima de un accidente de caballo, una caída provocada por un hilo invisible tendido entre dos arbustos, que desaparece también misteriosamente como apareció. ¿Quién colocó este hilo, quién lo retiró? Este incidente va seguido de varios otros, tanto más traumatizantes cuanto más inexplicables. La muerte brutal de una campesina, saqueo de un huerto, secuestro de un joven minusválido… Perjuicios de los cuales los culpables siguen siendo desconocidos.

La historia de un hombre filmado a sus espaldas, “Caché” (2005), la película precedente de Haneke, no revelaba nunca quien las entregaba con sus manipulaciones en la imagen, quien enviaba al héroe los vídeos que probaban que él era espiado y que lo relacionaba a su infancia. Aquí donde es cuestión, como en “Le Temps du loup” (2003), de una civilización en naufragio, el o los autores de estos gestos criminales no serán jamás distinguidos.

Cada uno se hará su pequeña idea, y Haneke destila al menos un indicio determinante. Una escena donde un colibrí es extirpado delicadamente de su jaula de apartamento y salvajemente muerta a tijerazos. La película es una cuestión de atmósfera (pesada), relaciones sociales (tensas), de educación (rígida), de instituciones (controvertidas). ¿La cinta blanca? Es un símbolo de penitencia, la sanción pública y el emblema de una prueba de redención que inflige el pastor protestante a dos de sus hijos, los mayores, después de haberles asestado golpes de vara. Por el ejemplo, Klara y su hermano deben llevar esta cinta blanca, símbolo de pureza, ella en su cabello y él a su brazo.

Dormir atados
Estamos aquí en el centro del tema. En este campo donde nadie puede ignorar quien posee el poder, donde nadie debe transgredir las prohibiciones, el cielo parece pesar toneladas, incluso en verano. Las temporadas pasan, las cosechas suceden a los días de nieve, las costumbres permanecen, condenando al regidor y a los campesinos a dedicarse a el señor, los hijos del pastor protestante deben dormir atados en su cama para no sucumbir a las tentaciones vituperables, la comadrona que debe sufrir los caprichos sexuales de su vecino viudo, el médico, y de hacerse absolver brutalmente con humillantes injurias (“Tú eres fea, descuidada, la piel flácida, el aliento fétido…”).

“Das weiße Band” es la evocación de las sevicias que una sociedad de adultos, notables, puritanos, rigurosos, inflige a sus mujeres, sus niños, sus administrados. Es el inventario de los caprichos y castigos perpetrados por maniáticos de la autoridad, maniáticos del orden, de la censura. Llegando hasta la violación y al inceste (el médico despide a la comadrona para emprenderla con su propia hija), estos abusos generan odio de sí mismo y rituales punitivos: he aquí la explicación de los acontecimientos que perturban el pueblo. Se trata de “castigar los errores de los padres sobre los hijos”.

¿Pero aún? No se dirá más. Si no que Haneke, quien termina su película con el asesinato del archiduque Franz Ferdinand en Sarajevo y la declaración de guerra, denuncia a las sociedades represivas, las que cultivan brutalidades, hostilidades, celos, amenazas y venganzas perversas, como generadoras de fascismos y totalitarismos. Ejemplo de este terror que reina sobre las poblaciones: el profesor lleva a su novia de paseo sobre una carreta y abandona el camino, se envuelve sobre una sendero con el fin de encontrar un claro para un picnic; los dos enamorados acaban de intercambiar un beso, pero, a pesar de su deseo, la hermosa Eva está tan deseosa de ver la evasión de virar hasta las cosas prohibidas que exige una vuelta sobre la vía oficial. El instante se congela.

Es en un blanco y negro espléndido que se desarrolla esta película impresionante e implacable. Se lo sitúa en alguna parte en la línea del “The Damned” de Losey, o “The Night of the Hunter” de Laughton, debido a la figura maléfica del predicador. De un Clouzot. De un Bergman natural, tanto alisan la obsesión del pecado y una sexualidad mortífera. Pero “Das weiße Band” asesta una entonación particular, con sus verdugos de ojos azules y pelambreras rubias.

Película austríaca de Michael Haneke con Acanalar Bock, Susanne Lothar, Christian Friedel, Leonie Benesch, Ulrich Tukur, Ursina Lardi, Burghart Klaussner (144 minutos).
Estreno en cines el 21 de octubre de 2009.

Leer crítica en su versión original

AUTOR: Jean-Luc Douin
FUENTE: Le Monde
FOTO: Les Films du Losange
TRADUCCIÓN: Emanuel Ramos

domingo, 24 de mayo de 2009

Festival de Cannes 2009

LOS PREMIOS
El Jurado oficial del 62e Festival de Cannes, presidido por Isabelle Huppert, reveló su Palmarés en la Ceremonia de clausura del 24 de mayo.

LARGOMETRAJES EN COMPETICIÓN

Palma de Oro
DAS WEISSE BAND (LA CINTA BLANCA)
realizado por Michael Haneke

Gran Premio
UN PROPHÈTE ralizado por Jacques Audiard

Premio especial por su carrera en conjunto y su contribución excepcional a la historia del cine
Alain Resnais

Premio a la puesta en escena
KINATAY
realizado por Brillante Mendoza

Premio del Jurado
FISH TANK realizado por Andrea Arnold
BAK-JWI (THIRST, ESTA ES MI SANGRE…) realizado por Park Chan-Wook

Premio a la interpretación masculina
Cristóbal Waltz en INGLOURIOUS BASTERDS realizado por Quentin Tarantino

Premio a la interpretación femenina
Charlotte Gainsbourg
en ANTICHRIST realizado por Lars von Trier

Premio al guión
Mei Feng
por CHUN FENG CHEN ZUI DE YE WAN (SPRING FEVER) realizado por Lou Ye

El Premio Vulcain al Artista-Técnico
Aitor Berenguer, mezclador de sonido de la película MAP OF THE SOUNDS OF TOKYO realizado por Isabel Coixet

FUENTE: Festival de Cannes
FOTO: François Guillot - AFP