martes, 11 de agosto de 2009

Festival de Lima 2009

"EL NIÑO PEZ", DENSA, EVOCATIVA Y OSCURA, UNA PROPUESTA ARRIESCADA
Lo fantástico está latente, el sentido onírico recala en esta historia de amor tormentoso y mortal

“El niño pez”, escrita y dirigida por Lucía Puenzo, basada en su novela del mismo nombre, la hija del oscarizado Luis Puenzo (por “La Historia oficial” en 1986), vuelve en esta coproducción hispano-argentina, a tratar temas polémicos, en su momento con su opera prima “XXY” se interno con sutileza en un tópico hasta hora poco revisado en el cine, el del hermafroditismo; en su segundo filme presentado en la sección Panorama de la última Berlinale, la homosexualidad femenina, el incesto, la disfuncionalidad familiar, la corrupción policial, la degradación moral, marcan la pauta de su corta pero ya controvertible filmografía, por su temática.

Cuando “XXY” se presentó el 2007 en la Semaine de la Critique de Cannes, sorprendiendo al mundo entero y descubriendo a una novel pero talentosa directora, Lucía Puenzo estuvo acompañada por la hasta ese momento casi desconocida actriz argentina Inés Efron, quien interpretaba a Alex, la o el hermafrodita de 15 años, realizando una actuación intensa y sobresaliente, dada la complejidad del papel, dos años después se vuelven a reencontrar, ahora Efron, es Lala una joven bonaerense de clase alta que esta enamorada de la enigmática empleada paraguaya “la Guayi” (“Emme” o Mariela Vitale) y sueñan con vivir en una casa a orillas del lago Ypoá en Paraguay.

Una leyenda es una narración ficticia, dotada de gran imaginación que pretende ser real, tal vez porque en esa construcción existen subyacentes hechos veraces que son difíciles explicar o para intentar hacerlo, se caracterizan por mencionar con precisión espacios físicos existente en donde habitan generalmente seres asombrosos o relacionados estrechamente con lo mágico o lo maravilloso, y que forman parte del folklore de una determinada región. Este imaginario es constructor e hilo conductor del “El niño pez”, que es la leyenda que le cuenta “la Guayi” a su encandilada novia Lala, que no se cansa de oírla cuantas veces sea, pero detrás de esta narración se esconde una traumática verdad en adolescencia de la sirvienta guaraní. infausta

La narración de Puenzo en el inicio del filme, sorprende, con una desestructuración narrativa, vemos escenas como fragmentos dispersos, de saltos espacio-temporales; en la que el espectador a mediada avanza el metraje va ordenando y enlazando esa imágenes dispersas del inicio, hasta que la narración ingresa a una linealidad temporal, haciéndose menos insinuante y más explicativa, manteniendo la cronología de los hechos hasta su desenlace final. Guión complejo e irregular de Puenzo, quizá se el punto más bajo de la película, disperso y en extremo ambicioso, a demás de pretencioso a ratos pero no por eso fallido.

Pero el “El niño pez” es un enmarañado producto que transita en el genero (road movie, thriller, romance, drama, noir), lo fantástico está latente, el sentido onírico recala en esta historia de amor tormentoso y mortal, en una película densa, evocativa y oscura. Una estética arriesgada, con una fotografía magnética y sugestiva. No dejar de destacar que Puenzo dirige a sus actores con seguridad logrando interpretaciones convincentes, siendo insoslayable mencionar por reveladora y provocativa la actuación de “Emme” en un trabajo contrastado de emociones. Lucía Puenzo de este modo confirma ser una directora rebelde y explosiva, que se erige con meritos propios como una de las representantes más importantes del cine latinomaricano.

Por Emanuel Ramos

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